Por qué ir al teatro en la primera cita

Un plan que quita presión

La primera cita con alguien a quien vas a conocer, o a quien ya conoces de algo, pero vas a conocer más, es sumamente importante para determinar si pueden seguir viéndose, y quizás establecer una relación romántica con él o ella.

Se debe escoger bien entonces la actividad o el lugar a donde van a ir a la primera cita, y una excelente opción es sin duda el teatro.

Existen varias razones para tomar esta decisión, las cuales estaremos señalando a continuación, para que te animes a decidirte por el teatro para tu primera cita.

Frente a la cena, que obliga a sostener la conversación dos horas seguidas desde el primer minuto, el teatro reparte mejor la presión: hay un rato antes, una hora larga en la que no hace falta hablar y un después con tema garantizado. Y a diferencia del cine, al salir cada uno ha visto algo ligeramente distinto, porque la función de esa tarde no volverá a repetirse igual. Siempre queda de qué discrepar.

Es una grata experiencia

Ir al teatro siempre es una buena experiencia, más si es la primera vez, ya que estos espacios tienen una magia maravillosa que se ve consolidada con sus actores y todos los elementos que va a encantar a cualquiera que vaya, por lo que es un gran plan ir con una cita al teatro, sabiendo que ambos se divertirán y la pasarán bien.

Por qué ir al teatro en la primera cita

Para que funcione conviene elegir bien el formato. Una comedia o un espectáculo de pequeño formato de unos setenta minutos suele ser más seguro que un drama largo: deja buen cuerpo, no exige conocimientos previos y termina a una hora que permite alargar el plan. Y si es la primera vez que alguno de los dos pisa un teatro, una sala pequeña ayuda más que un patio de butacas enorme, porque la cercanía con los actores engancha aunque uno no sea aficionado.

Van a poder conversar

Se suele decir que ir al teatro, incluso al cine, no es una buena idea para una primera cita, pues ambos no hablarán durante la obra o película, después de todo, hablar es importante para conocerse mutuamente.

No obstante, cuando la misma termine, tendrá mucho tema de conversación sobre que les ha parecido la obra, los actores, las escenas favoritas, etc., evitan silencios incómodos y permitiendo que todo fluya mejor.

El truco está en el después. Salir con una obra recién vista es tener media docena de preguntas ya servidas: qué personaje te ha caído mejor, si el final te ha convencido, qué habrías hecho tú en su lugar. Son preguntas que dicen bastante de quien las responde y que no suenan a interrogatorio, que es justo el problema de las primeras citas. Un bar cerca del teatro remata el plan sin tener que organizar nada.

Tendrán un buen recuerdo

Sea que tú y esa persona se vayan a volver a ver o no, esa cita que han tenido en el teatro probablemente vaya a ser recordada de forma positiva, sobre todo si se ha sabido escoger la obra para ver con dicha cita, y después de ella se ha tenido una conversación orgánica por lo que se ha comentado con el aspecto antes señalado.

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Hay un detalle práctico que ayuda más de lo que parece: reservar con antelación y elegir butacas juntas y centradas. Llegar con tiempo, sin la carrera de última hora ni la duda de dónde sentarse, cambia el tono de la noche entera. Y si la cosa va bien, queda la entrada, que es de las pocas cosas de una primera cita que se pueden guardar.

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La Sala Ars Teatre está en el centro de Barcelona, en el carrer de les Jonqueres, 15.