¿Por qué el teatro está representado por dos mascaras?

El teatro es sin duda una de las mejores formas de disfrutar de una representación en directo, por ello muchos toman la decisión de ir al menos una vez cada tanto, para hacerse con una grata experiencia.

Por supuesto que existen diversos elementos que componen la magia de las obras que se van a disfrutar, como los actores, la decoración, el vestuario, la iluminación, el sonido, entre otro aspecto que simbolizan al propio teatro.

Y es que, además del telón rojo, otros elementos que hacen alusión al teatro, son las máscaras que se ven en la gran mayoría de ellos, pero ¿Por qué suelen estar presentes las máscaras? ¿Cuál es su origen y por qué se utilizan?

¿Qué representan las máscaras del teatro?

Es curioso que una de las máscaras del teatro esté sonriendo y la otra tiene una expresión contraria, que es de llanto, lo que resume aquellas experiencias que se pueden vivir en el teatro.

Las mismas son representativas de la comedia, el drama y la tragedia, y tienen nombre, siendo la máscara alegre llamada como Talía, y la máscara de llanto denominada como Melpómene.

Por qué el teatro está representado por dos mascaras

Ese par de caras opuestas resume además una idea que estaba en el origen del teatro griego: la comedia y la tragedia no eran dos gustos entre los que elegir, sino dos maneras de mirar lo mismo. En las Grandes Dionisias se representaban ambas en las mismas jornadas y el público pasaba de una a otra en cuestión de horas. El símbolo, en el fondo, dice que el teatro cabe entero entre esas dos muecas.

Origen griego de las máscaras del teatro

Talía y Melpómene son dos de las nueve Musas de la mitología griega, que inspiran las artes en general.

Talía la Musa de la comedia, encargada de animar todo tipo de eventos, principalmente banquetes, acompañándolos de música y cantos.

Mientras que Melpómene tiene una historia más curiosa, pues narra la mitología griega que, era una mujer que lo tenía prácticamente todo, es decir, belleza, poder, riqueza, incluso los hombres que deseara.

No obstante, y a pesar de todo ello, Melpómene no era realmente feliz, por lo que se dice que era el símbolo del drama de la vida, y por lo tanto, siempre se le veía deambulando en soledad y con mucha tristeza.

Conviene añadir que aquellas máscaras no eran un adorno simbólico sino una herramienta de trabajo. Se fabricaban en lino endurecido o corcho, con los rasgos muy marcados para que se leyeran desde las gradas altas de un teatro con miles de espectadores, y con la boca muy abierta. Como en cada obra actuaban solo tres actores, cambiar de máscara entre salidas era lo que permitía interpretar a seis o siete personajes.

Y no todas eran de tamaño natural. Algunas máscaras de la comedia antigua exageraban la cabeza hasta resultar grotescas, y en el teatro romano llegaron a fabricarse con la boca reforzada para proyectar mejor la voz, aunque los estudiosos siguen discutiendo hasta qué punto aquello funcionaba de verdad.

¡Asiste a nuestro teatro!

Si quieres disfrutar del teatro más allá de las máscaras, puedes ver nuestra programación, para escoger la obra que más te guste y vivir una experiencia única en Barcelona.

Una última curiosidad: el símbolo tal como lo conocemos hoy no viene de Grecia sino de mucho después. Se popularizó entre los siglos XVIII y XIX, cuando empezó a usarse como emblema en fachadas, programas y carteles. Los griegos tenían máscaras, pero nunca las emparejaron en un logotipo: eso es una invención moderna que mira hacia atrás.

Si te ha interesado, sigue por aquí:

¿Te apetece ver teatro en Barcelona?
La Sala Ars Teatre está en el centro de Barcelona, en el carrer de les Jonqueres, 15.